En la fiesta del doce, Asperous y Tomatito brillaron con luz propia | 24.02.11 | Compartir
El doce inició la temporada 2011 y, a la hora del balance, vale decir que el saldo fué positivo. Se notó la preocupación de los organizadores por no defraudar a los aficionados y, en honor a la verdad, ofrecieron un programa de buen nível, quizás no brillante pero si real. Los sanitarios en condiciones y un espectáculo digno, con pocos caballos ausentes, cerraron una tarde burrera bien vivida y dejan la puerta abierta hacía una jornada que pinta para buena en ese circo santarrosino. En lo extrictamente deportivo las victorias de Asperous y Tomatito en los dos clásicos de la tarde y el debut triunfal de Angelino, un potrillo del "clan" Majul que ganó como para augurarle un futuro color de rosa. La fiesta arrancó con un mano a mano (calentura, bien entendida, que le dicen), donde Hechi Drian repitió su victoria de Las Catitas ante Maxi Press y dejó, al menos por ahora, cerrado el duelo entre ambos. En la segunda Gran Triunfadora corrió con el triunfo en sus manos desde el salto inicial pero, siempre hay un pero, apareció Andreo Nain (brillante faena de Gustavo Azcurra que lo exprimió a fondo) y lo dejó pagando, ante la sorpresa de propios y extraños. En la tercera Payasín recuperó la memoria, largo como en sus mejores tardes y se lo trajo a la rastra a Genético (gana en la próxima) y en la cuarta Best Reality, con el chico Lucas Escudero en el sillín, les ganó con mucha comodidad a Milagros y Josefina. Angelino, como ya quedó dicho, ganó la sexta mostrandose muy superior y en la séptima Giftan, ahora en las sabias manos
de Javier Junco, derrotó ampliamente a Bucks Recordado y dejó en claro que habrá que tenermo muy en cuenta en este tipo de carreras. Y llegó la hora del primer clásico de la tarde, el Reina de la Vendimia de Santa Rosa. Con Tomatito daban la fila y a la vista del resultado, está claro que tenía razón. El recuperado zaino al cuidado de Cristián Rocha disparó desde el salto inicial y los "disparó" (valga la redundancia) a la ahora malargüina Tutuca y una desconocida Guacha Press. El otro clásico, Vendimia de Santa Rosa era, en los papeles, mano a mano entre Asperous y el lasherino Finder Chance, pero solo uno de ellos respondió a la confianza depositada en sus manos (y patas). Este fué Asperous, que con la eficiente condución del "Gringuito" Fernández le ganó con luz a Marisquero Tom, mientras el Silver Finder se pinchó en los tramos finales y cerró la marcha del reducido lote. Luego fué el turno de Over Band (los perdió de vista a Fantasioso Soul e Is Bello) y la cortina la bajó el Chajá de Las Catitas que, a pesar de mañerear todo el tiro, derrotó con claridad a Nico.